lunes, 3 de agosto de 2009

Distrito Municipal Caroní: un hito histórico olvidado

Al cumplirse 48 años de la creación del Distrito Municipal Caroní (29 de Junio de 1961), la licenciada en historia, Hildelisa Cabello Requena, plantea su reflexión autorizada sobre la evolución de este punto geográfico del estado Bolívar, su relación con el Programa de Desarrollo de Guayana y el Decreto del 2 de Julio de 1961

Nóbel Medrano Matos

Si alguien ha desarrollado una concienzuda y especializada investigación histórica, sobre esta parte del país que se yergue airosa y prometedora al sur del Río Orinoco, ese alguien es la Licenciada en Historia, Hildelisa Cabello Requena, la cual está plasmada en su libro, “Historia Regional del Estado Bolívar”, editado por la Corporación Venezolana de Guayana, en 1996.
Al cumplirse 48 años de la constitución del Distrito Municipal Caroní, esta estudiosa de la historia regional, nos plantea sus reflexiones autorizadas sobre la evolución de este punto geográfico del estado Bolívar, su fundamentación histórica y su relación con la promulgación del Decreto del 2 de Julio de 1961, ocurrido tres días después que se formalizara la unión político-territorial de los núcleos urbanos de San Félix y Puerto Ordaz.
Nos dice de entrada que, “entre los problemas generados por el crecimiento económico del estado Bolívar después de 1950, destaca el incremento demográfico que experimentaban las zonas de mayor dinámica económica; en particular, el Municipio San Félix y el sector de Puerto Ordaz”.
Explica en este sentido que, los censos oficiales de Venezuela, informan que para 1950, San Félix (perteneciente aún al Distrito Piar), tenía una población de 5.358 habitantes, y para 1961, recién fusionado a Puerto Ordaz, su población fue estimada en 32.444 habitantes.
Ese incremento demográfico, unido a los planes de desarrollo previstos por el Estado venezolano para la región guayanesa, originó que en 1959 la Dirección de Urbanismo del entonces Ministerio de Obras Públicas diseñara un plan, cuyo objetivo estuvo orientado a reordenar esa zona geográfica del estado Bolívar, tanto desde el punto de vista administrativo, como político-territorial; la cual, según los planes señalados, estaría destinada a convertirse en el asiento principal de la población, que generaría la industria pesada dirigida por la Corporación Venezolana de Guayana, una vez ésta iniciara formalmente sus actividades y se responsabilizara del Programa de Desarrollo de Guayana (29/12/1960).

LA FUSIÓN
Describe la Lic. Hildelisa Cabello, que “de esa necesidad, surgió y se concretó la idea de fusionar el Municipio San Félix, perteneciente al Distrito Piar, con los centros poblados de Puerto Ordaz, Castillito, Matanzas, Caruachi, La Ceiba, Alta Vista, Yocoima y Macagua; estos últimos, pertenecientes al Distrito Heres, y formar el Distrito Municipal Caroní; para ello, la Asamblea Legislativa del Estado Bolívar procedió, el 29 de Junio de 1961, a reformar parcialmente la Ley de División Político-Territorial del Estado; la cual en su Artículo Nº 2 establece: “El Estado Bolívar, cuya capital es Ciudad Bolívar, se divide para su administración, en cinco (5) Distritos y un (1) Distrito Municipal, los cuales se denominan: Heres, Sucre, Cedeño, Piar, Roscio, y Distrito Municipal Caroní, cuyas capitales son respectivamente: Ciudad Bolívar, Maripa, Caicara de Orinoco, Upata, Guasipati y San Félix de Guayana”.
Este acto legislativo modificó la estructura político-territorial del estado, incrementando a seis (6) sus Distritos. Desde entonces y hasta nuestros días, el Distrito Municipal Caroní, actual Municipio Autónomo Caroní, tiene competencias y ejerce sus funciones, tanto en San Félix como en Puerto Ordaz”.
Dice así mismo, apegada al rigor histórico de los acontecimientos, que como capital del nuevo Distrito Municipal se designó a San Félix, a cuyo nombre se agregó el de “Guayana”, para llamarse entonces San Félix de Guayana, que conservó hasta el 18 de Diciembre de 1979, cuando nuevamente es modificada la Ley de División Político-Territorial del Estado Bolívar y por primera vez aparece como capital del Distrito Caroní: Ciudad Guayana, nombre que conserva en la actualidad, el cual cumplirá 30 años el 18 de Diciembre de 2009 y no 48 el 2 de Julio de este año, como es común leer y escuchar por estos días. También es propicia la ocasión para recordar que el nombre escogido para la capital de la ciudad que se fundaría el 2 de Julio de 1961 fue el de Santo Tomé de Guayana.

LA ENTIDAD MÁS PRIVILEGIADA
Sentencia Hildelisa Cabello, que así nació la entidad municipal venezolana mas privilegiada del país, que con orgullo y sin exageración alguna, tiene la ubicación y referentes geográficos más importantes y envidiables de todas cuantas existen en nuestra nación. El Municipio Caroní –explica- nació en un área de 25 kilómetros de largo, por 5 kilómetros de ancho, nada más y nada menos, que en el lugar de la geografía del estado Bolívar, donde se encuentran y se funden en un solo abrazo, ¡hasta nunca jamás! las aguas de los dos grandes ríos de Venezuela: el Orinoco, el fiel y viejo centinela y, el Caroní, nombre que le honra con su epónimo; el cual desde tiempos inmemoriales, atrajo al hombre por la belleza natural de sus saltos, cascadas y el particular brillo de sus aguas, haciendo posible el asentamiento humano tempranamente, tanto en su ribera Este (San Félix) como en su ribera Oeste (Puerto Ordaz).

UN HITO EN LA ESTRUCTURA HISTÓRICO-SOCIAL
Sin lugar a dudas, la constitución del Distrito Municipal Caroní, representó para Hildelisa Cabello, “un hito en la formación de la actual estructura histórico-social de nuestra comunidad local; su dinámica, transformó las relaciones políticas, sociales y culturales de la Región Guayana en la segunda mitad del siglo XX y perfiló una nueva etapa en la estructuración, desarrollo y consolidación político-institucional para el Estado Bolívar; por lo tanto, un referente de primer orden para el estudio y comprensión del proceso histórico contemporáneo de nuestra región”. En ese sentido, expone que la información que se presenta tiene por objetivo, contribuir a su conocimiento y difusión, rendirle tributo en ocasión de su 48 aniversario; refrescar la memoria sobre las razones que originaron su nacimiento el 29 de Junio de 1961, fecha ésta que extrañamente, no está plasmada en el Escudo del Distrito Caroní, que no figura en las efemérides escolares, a la que no se rinde homenaje y no es recordada ¡ni por la propia Municipalidad!.
Plantea que cuarenta y ocho años han transcurrido de este acontecimiento en la vida de nuestro Municipio, tiempo prudencial como para elaborar y revisar sus repercusiones y consecuencias, comenzando por invitar a sacarlo del olvido y colocarlo en el tapete, -tal vez-, en la raíz del análisis para encontrar respuestas a la solución de muchos de los problemas que vive hoy el Municipio Autónomo Caroní.

CARONÍ HA RESPONDIDO
Invocando sus constantes predicas de especialista y estudiosa de la historia regional y de los procesos socio-políticos, económicos y culturales de Guayana, destacó que “he sostenido, que así como la CVG cumplió con creces los tres objetivos para los cuales fue creada, el 29 de Diciembre de 1960 (El Desarrollo de una Industria Siderúrgica, el Desarrollo del Potencial Hidroeléctrico del río Caroní y la Reordenación de los sectores San Félix y Puerto Ordaz); el Distrito Municipal Caroní, también respondió honrosamente a las exigencias que lo originaron, y por ende, al logro de los objetivos que perseguía el gobierno nacional con su creación; es decir, garantizar y fortalecer la base político-territorial e institucional que requería el desarrollo del Programa de Guayana, como polo de desarrollo.
Desde entonces –sentenció- muchas son las aguas que han corrido y otra muy diferente, la fisonomía que muestra hoy nuestro Municipio, 48 años después. La modificación del paisaje natural y humanizado experimentado en la región, como consecuencia de este acontecimiento, no tiene precedentes en nuestro país. Su análisis resulta complejo, tanto por las motivaciones que dieron origen a su constitución, como por la diversidad cultural, características socio-económicas y demográficas que muestra desde entonces.

CUATRO DÉCADAS DESPUÉS
Cuatro décadas después, la cotidianidad de la “ciudad planificada” se desborda en problemas: incremento poblacional, desplazamiento y crecimiento urbano anárquico; creciente demanda de servicios e infraestructura vial, vivienda, transporte, salud, educación, seguridad, recreación, cultura, ornato, entre otros; rebasando la capacidad de respuesta de un Poder Municipal, al que resulta cada día más difícil controlar y responder, eficaz y eficientemente, los requerimientos de una población que sigue creciendo y se ha mantenido fragmentada, física y culturalmente en el tiempo; pero que exige ser atendida en igualdad de condiciones. Se reconoce que los pronósticos y cálculos de la “ciudad planificada” se quedaron en el camino, y se reconocen también los esfuerzos que responsablemente hacen los Gobiernos locales y estadales, para satisfacer las necesidades básicas que demanda esta municipalidad. Las consecuencias hoy están a nuestra vista. El Municipio Caroní pareciera ingobernable. Las aguas del río, desde hace tiempo, amenazan y reclaman con volver a su cauce natural. El impulso brindado por el Programa de Guayana al desarrollo económico, social y urbano de San Félix y Puerto Ordaz, nadie lo pone en duda; sin embargo, asalta la interrogante ¿Que razones existen hoy, casi 50 años después, para mantenerlas unidas? O ¿Qué motivos impiden su separación político-administrativa? ¿económicos? ¿políticos? Pues, debería imponerse la sensatez y las indiscutibles razones o referentes: históricos, sociológicos, antropológicos y demográficos, que siempre las han separado.

UN COMENTARIO FINAL
Sostiene la Lic. Hildelisa Cabello, que el Decreto del 2 de Julio de 1961, siempre resultará un tema sensible de analizar, sin herir susceptibilidades; sin embargo, próximo como está a cumplir 50 años (2011), sano es mirar el pasado, revisar las motivaciones y las intenciones que privaron en la promulgación de este Decreto, más allá de un interés franco y sincero por preservar los valores históricos de Guayana.
Por estar en desacuerdo con la difundida argumentación histórica de la “Séptima Fundación de Santo Tomé”, originada a raíz de la promulgación de éste Decreto, dedique espacio a su análisis en la Historia Regional del Estado Bolívarogantes que surgenbajo echos histdecreto (Academia Nacional de la Historia/Corporación Venezolana de Guayana, 1996). Hoy, doce años después de la publicación de esta obra, los argumentos y resultados de esa revisión, no han sido rebatidos, y creo que tampoco han sido revisados por quienes tienen la responsabilidad de supervisar y verificar los hechos ó acontecimientos históricos, que por su importancia, deben formar parte de los contenidos programáticos educativos, dirigidos a la enseñanza de la Historia Local y Regional, en nuestro Municipio.

EL DECRETO DEL 2 DE JULIO ¿UN EVENTO PROMOCIONAL?
Cada año que pasa –reflexiona Hildelisa Cabello- cada aniversario que se celebra, reviso el texto de este Decreto y vuelvo la mirada hacia la Mesa de Chirica, su entorno, su evolución y desarrollo histórico-social y me pregunto, si el Decreto del 2 de Julio de 1961, no fue concebido e ideado, más como un evento promocional del Programa de Guayana, que para la fundación de una auténtica CIUDAD; total, el Distrito Municipal Caroní tres días antes, ya había sido constituido y con él la estructura político-territorial e institucional necesaria, para consolidar la Ciudad requerida por la Corporación Venezolana de Guayana. Pero a fin de cuentas, ¿a quien le ha importado cuál fue realmente la motivación?.
En una región con tan peculiares características y situación tan estratégica en el concierto de la Nación, como Guayana, es un imperativo de primer orden fortalecer el sentimiento de identidad local, regional y nacional. El principio de amor patrio, será siempre algo abstracto y vacío, si ese concepto no se concreta, no comienza por el sentimiento de identidad con la parte de la patria más inmediata: El Municipio. Es por aquí por donde debemos empezar a sujetar las realidades históricas; sin embargo, lo local no podemos seguir tratándolo como apéndice de la historia nacional. Se trata de hacer una historia auténticamente nacional, lo cual equivale a reivindicar los estudios e investigaciones que validen científicamente los hechos y procesos locales, desde y para si mismos, impidiendo distorsiones y contribuyendo positivamente, en la formación de un hombre consustanciado auténticamente con los valores surgidos en su entorno vital, en fin, sensibilizado para respetar y valorar su terruño. En nuestro caso, educar desde y para Guayana, aprehendiendo a Venezuela desde el lugar en que vivimos.
Termina Hildelisa Cabello, invocando el pensamiento de Simón Bolívar:“La fortaleza de una nación radica en su identidad”.